miércoles, 22 de junio de 2011

TIQUETES Y VACACIONES. UNA PAREJA INPERFECTA



Saira Samur Pertuz

Saira.samur@raddar.net

Como es común, cuando llegan las vacaciones la mayoría de las personas buscan salir de sus ciudades de residencia y dirigirse a zonas de descanso que pueden ir desde la playa hasta su hogar para los que se encuentran en ciudades diferentes a los de la familia. Al ser Colombia un país muy tradicional es sus prácticas culturales, las vacaciones de semana santa, son esperadas por la mayoría con ansias, no solo porque significan un pare en la rutina diaria y por ende un descanso, sino por sus connotaciones que van desde la religión hasta la gastronomía.

En mi caso particular yo anhelo siempre las vacaciones para estar con mi familia, al estar ellos radicados en la costa y yo en Bogotá, pero al contar con un papa “just breath” siempre son un problema mis viajes. Como la mayoría de las personas escogen de destino turístico las costa, es una constante dos situación: la primera, el costos de los tiquetes que si bien es entendible que por ley de oferta y demanda estos se encarezcan en fechas como esta, la forma en que se elevan los precios es a veces abusiva. Y la segunda constante que está directamente relacionada con la primera es la escasez de los mismos.

Suena lógico decir que dada la creciente demanda (la cual aumenta a medida que se acercan los días y más por la naturaleza del colombiano de dejar todo para última hora) y una oferta “constante”, porque ya existe un numero especifico de rutas y de asignaciones, provoquen la escasez del bien ofrecido (los tiquetes) y por ende causen el aumento de los precios. Sin embargo, el aumento del mismo excede márgenes hasta de vuelos internacionales, en estos momentos comparativamente es mucho más barato viajar a Miami que a Sincelejo. Abusando de las preferencias del consumidor. Si bien, no sé qué tan factible sea aumentar la oferta y de esta manera movilizar a más personas, no necesariamente a precios de temporada baja pero si a precios más razonables, y de esta forma permitir a las aerolíneas aumentar el margen de utilidad y a todas las personas (o por lo menos un mayor número) su movilización. Si es posible que por lo menos los últimos tiquetes que queden no sean ofertados por precios astronómicos, que lo único que hacen es que la mayoría de la gente no los pueda comprar afectando no solo a la aerolínea pues se queda con algunos cupos sino y los mas importante a los usuarios que no pueden acceder a ellos, sin tener que afectar otros factores no solo económicos sino de tiempo.

La conclusión de toda esta historia que por cierto es mi situación más por la parte de disponibilidad de vuelos que por el precio (aunque este último influye significativamente), es que mientras el mercado de los tiquetes aéreos optimizan sus servicios y el juego de oferta y demanda se vuelva más justo, seamos precavidos y no esperemos a ultima hora y si lo hacemos afrontar las consecuencias, que en mi caso fue muy dolorosa porque no pude viajar. Es decir, la previsión es una herramienta clave es este juego. Felices pascuas!!!

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