Este líquido carbonatado a muchos nos hace feliz. Todos tenemos el de nuestra preferencia, y sabemos cuál pedir al acompañar algún tipo de alimento en especial. Hasta dependiendo del clima, sabemos cuál sabe mejor y como la queremos. Un ejemplo de ello es el sabor de la Kola Roman, y sus marcadas diferencias en el Interior o en la costa; , aunque sus características organolépticas sean iguales, muchos afirman que sabe distinto. Sin importar cuanto llegue a gustarnos se sabe que estas bebidas contribuyen con un deterioro de la salud en el largo plazo, por sus altos niveles de azúcar y en algunos casos por su amplio contenido de gas.
Aun así, y con una dieta balanceada se puede tomar gaseosa con moderación cuando se nos antoje. Este néctar burbujeante hace parte de las compras diarias que hacen millones de colombianos, y por eso este se vuelve un mercado muy atractivo para entrar, con nuevos sabores y colores. Muchas han pasado por las neveras de nuestros hogares; por ejemplo, Una pérdida grande para el paladar colombiano fue la fugaz aparición de Tai en la década de los 90, una gaseosa de The Coca Cola Company con sabor a pera, que recuerdo que en su momento fue un hit por su sabor único y novedoso, pero que duro tan solo 4 meses en el mercado.
Según resultados del estudio resultante de la alianza de Views Colombia – RADDAR, en lacategoría de alimentos la gaseosa es el tercer producto que registran los consumidores como última compra en el ranking general. El arroz y la leche son las dos primeras menciones en el estudio. Al obtener estos resultados por géneros se encuentra que en ambos rankings el arroz y la leche son los de mayor mención, pero que la gaseosa es más mencionada por los hombres que por las mujeres estando la Carne y el Pan, por encima de la gaseosa.
La última marca que se registra de compra de gaseosa, Coca Cola y Postobon son las más mencionadas en el sondeo, seguidas de Pony Malta y Pepsi. Este producto se compra mayormente en tienda de barrio y en las grandes cadenas y supermercados, también hay un gran porcentaje de este producto que se lo compra a los vendedores ambulantes en las calles.
El costo promedio de este producto está alrededor de los 2000 pesos; donde 1000 pesos es la mayor mención seguida de 2000 pesos; lo cual nos muestra de entrada la importancia de la presentación personal. Las personas entrevistadas de los 12 a los 25 son las que mayormente reportan haber comprado este producto, seguidos de los que se encuentran en el rango de los 26 a 35 años. Bogotá cuenta con la mayor participación, de las 4 ciudades contenidas en el estudio.
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