lunes, 11 de julio de 2011

LOS EXTREMOS DE LA MARCA



Saira.samur@raddar.net

Soy una consumidora frecuente de galletas de avena, realmente este producto es mi debilidad. Por ello, usualmente realizo varias compras al día del mismo, al no tener un sitio específico donde comprarlas es común que esta acción la ejerza en varios locales donde distribuyan este producto. En días pasados, fui a 3 lugares diferentes un mismo día, lo extraño de este día no fue la cantidad de lugares que visite, sino que eran tan diferentes entre sí que me permitió hacer un análisis de mi hábito de compra y consumo. Pues bien, la diferencia principal y motivo de esta columna, fue el nivel de precios que manejaban.

En la mañana, antes de entrar al trabajo, hice la compra de la galleta en una panadería reconocida y cercana a mi sitio de trabajo (usualmente la primera compra la hago allí): La panadería auto pan, en este sitio la galleta de avena tiene un valor de $900. Alrededor del mediodía, fui al Carulla de la 116 con 15 y compre en el café OMA ubicado allí, otra galleta por un valor de $1.900. Finalmente, al caer la noche y dirigiéndome al curso de inglés, pase por un American Cheseecake cercano a mi casa y compre otra galleta por un valor superior a los 3000 pesos. Esta última situación me dejo un tanto atónita, teniendo en cuenta que el valor que normalmente destinaba a esta compra oscilaba entre los $1000 y los $2000.

Evidentemente, existen diferencias en cuanto a características del producto, es decir, ingredientes, sabores, empaques e incluso el mismo local. Sin embargo, al ser una diferencia bastante notoria y un tanto exagerada, me llevo a pensar: ¿qué tanto influye el poder de la marca sobre el precio de un producto? O ¿el sitio donde se encuentre ubicado sobre el mismo? Pues bien, al parecer la influencia es más grande de lo que pensaba, ya que si bien para otros muchos productos estas preguntas resultan obvias, en ocasiones a compras mínimas hacemos caso omiso de las mismas y realmente en todos los productos que encontramos disponibles en el mercado, existen ciertas variables más allá de las intrínsecas que inciden y recaen fuertemente sobre el precio. Aunque no tengo queja alguna de la calidad del producto en este último sitio, al tener la posibilidad de comparar en mi lista de opciones pensaría varias veces antes de volver a comprarlo allí. Como lo dije anteriormente, no por la calidad porque en los tres sitios es igualmente bueno el producto y de pronto por esto el mayor impacto de esta situación sobre mi acción de compra, sino porque existen ciertos abusos con el poder o no de una marca que incomodan e influyen al momento de tomar una decisión de consumo.

martes, 5 de julio de 2011

Malas prácticas de mercadeo en la telefonía móvil

Humberto Rincón

Incrementar ventas para las compañías de telefonía celular en Colombia se ha convertido en una batalla sin tregua ni reglas.

Hace algunos días perdí mi teléfono celular, como ya estaba en tiempo de hacer reposición de equipo me dirigí a la página web de Movistar ya que en esta compañía contrato los servicios de telefonía y después de hacer una exploración decidí que quería cambiar de Blackberry a iphone 4, para lo que consulte sobre precios de equipo y planes de llamadas. Ya teniendo una referencia de los costos que implicaría para mí este cambio, decidí llamar a servicio al cliente y realizar la gestión, para mi sorpresa un amable asesora me informa que el equipo se encuentra agotado, que debería esperar unos días a que este fuera puesto de nuevo en su stock. Así hice.

Continuando con la historia días después estando en Medellín de viaje, me vi en la necesidad de solicitar una nueva sin card pues llevaba varios días sin línea telefónica. En una tienda del centro comercial Premium Plaza hice la gestión y pregunte de nuevo por la disponibilidad del equipo en mención a lo que el asesor me respondió que tenía autorizado venderlos para nuevas líneas telefónicas pero no para reposición de equipo a usuarios de la compañía.

Después de esto me pregunte cómo es posible que Movistar por conseguir nuevos clientes, para ampliar sus ventas, deje de lado los que ya hacen parte de la compañía, haciéndonos sentir como si fuéramos usuarios de segunda mano “Será que piensan que ya no servimos más, que ya han extraído todo lo que podían de nosotros” todo en pro de vender más y conseguir nuevos compradores.

Todo esto me permitió percibir que después de que contratamos sus servicios pasamos a un segundo plano, somos relegados al olvido, eso sí, sin dejar de lado enviarnos la factura todos los meses y además tratando de incluir servicios nuevos para que el ticket de pago aumente.

Estas son las malas prácticas de mercadeo, esas que sirven para aumentar consumidores pero no para conservar o fidelizar los existentes.

En este momento tengo un mal sabor en mi boca y me cuestiono si vale la pena continuar haciendo uso del servicio, o si simplemente cancelo y me voy a otra compañía, aunque mi experiencia con las otras dos compañías más importantes del país que cubren este nicho de mercado me dice que todas son exactamente lo mismo, unas más que otras pero definitivamente parecidas.

Finalmente pienso que esto es un problema más de la oferta que hay en este mercado ya que al ser tan escasa, hace que este tipo de compañías den al usuario no lo que este necesita y más importante aun lo que desea, sino más bien lo que a ellas les conviene que estos tengan.

Nos imponen sus condiciones a toda costa. En conclusión solo trabajan para que aumenten sus ganancias realizando el menor esfuerzo para con el cliente.

Grandes cadenas


Sebastian.restrepo@raddar.net

Las grandes cadenas o grandes superficies, hacen parte de la gran diversidad de canales de compra con los que contamos los colombianos. Dentro de estos canales encontramos a las tiendas de barrio, denominado como canal tradicional, mientras que entre los canales modernos encontramos a los supermercados, los centros comerciales y los almacenes de cadena. Entre otros canales encontramos a los vendedores ambulantes almacenes de la marca, las zonas comerciales como los San Andresitos, los puntos autorizados, como los son los bancos, los Cades, etc. y otros lugares que gozan de informalidad, pero que hacen parte de la gran cadena de canales de distribución.

Las ventas de estos canales difieren por su naturaleza y su fin. Por ejemplo una tienda de marca vende productos asociados a la marca, como si se entrara a una tienda Adidas se sabrá más o menos qué es lo que se va a encontrar, mientras que en un supermercado o una gran superficies, aunque se sabe qué se va a encontrar de manera genérica, los productos por su gran oferta están en constante rotación en las góndolas de estos canales. Además por la diversidad de referencias, se sabe que las personas frecuentarán mayormente estos lugares ya que en ellos hay mayor diversidad de productos de diferentes categorías, mientras que en los otros canales habrá menos oferta, pero se encontrará lo necesario o lo que el consumidor busca.

En esta ocasión se presentan de manera general los resultados del Consumer Track, fruto de la alianza de Views Colombia – RADDAR, de las grandes cadenas en las principales ciudades de Colombia. Los últimos tres productos comprados reportados en la categoría alimentos son arroz, leche, y aceite, seguidos del azúcar y la carne. En general al abrirlo por géneros, se encuentra que el jabón, el shampoo y el arroz son las menciones de las mujeres, mientras que los hombres dicen comprar arroz, crema dental y televisores en las grandes superficies.

En cuanto a marcas, lo que se reporta es que roa diana e Incauca son las marcas que se mencionan como última compra, mientras que por estratos, en el nivel socio económico 2 reporta comprar Colgate, Samsung y Oggi. En cuanto al nivel socioeconómico 4, Lg, Colgate y Ariel son reportadas como última marcas compradas en grandes cadenas. Entre la última compra de alimentos encontramos que Éxito, Carrefour y olímpica son las más frecuentadas según resultados. Además estas compras se hicieron en efectivo mayormente, seguido por las compras a crédito. Las principales razones de compra en estos canales son la necesidad la calidad y el remplazo del anterior producto que se le había acabado.

martes, 28 de junio de 2011

Percepción de compra de los colombianos



Sebastian.restrepo@raddar.net

Todos tenemos algo llamado la percepción o noción de las cosas. Esto lo aplicamos a casi todo lo que conocemos y hacemos. Estamos en constante reafirmación de la percepción que tenemos de las cosas que nos rodean y adornan nuestro contexto. Tanto las cosas como las personas hacen parte de nuestro sentido de percepción y es por este que nos armamos una historia o una noción aparente de las cosas.

Un ejemplo de ello, es la forma en que construimos a amistades, aun así sean de años atrás uno sabe en qué son buenos, malos, que les gusta y que no, por resto uno muchas veces tiene varios amigos y no solo uno. Esto también pasa con el presupuesto y el gasto, aunque son muy pocas las personas que son organizadas y llevan una minuta estricta de sus ingresos y gastos, el resto solo cuenta con algunos datos y su percepción sobre lo que ha gastado y lo que le ha entrado, además de tener una noción de cuanto le queda de crédito y demás músculos financieros que tenga en su poder.

Ya que el consumo puede estar condicionado en algunos casos por la percepción de gasto de la gente, el estudio de la alianza Views Colombia RADDAR contiene un eje de percepción de compra con el cual se mide la percepción sobre el gasto en el pasado, preguntando si gasto más, menos o lo mismo que el mes pasado. Para mayo de 2011 las personad dicen haber comprado las mismas cosas del mes pasado como respuesta global, seguida por menos cosas y finalmente por más cosas que el mes pasado.

Este resultado para los últimos tres meses muestra como la percepción de más cosas se ha incrementado, mientras que la de las mismas cosas ha venido disminuyendo. Esta tendencia es muy parecida a la percepción de las mujeres en comparación a la de los hombres, donde ellos afirman que están comprando las mismas cosas del mes pasado en mayor proporción a las mujeres.

Al obtener los resultados por grupos de edad, los jóvenes perciben comprar menos cosas, teniendo alteas menciones en más cosas, en el transcurso de estos meses, mientras que las personas de edad también tienen esta percepción en mayor medida. entre solteros y casados, las percepciones no son muy distintas, pero los casados afirman poder comprar menos cosas que el mes pasados a diferencia de los solteros, aunque estos últimos tienen menores menciones en comprar las mismas cosas en el mes anterior.

LOS MOMENTOS DE VERDAD PARA LAS MARCAS

Daniel Pérez Pérez

Director Comercial Views Colombia

@Danielperez

Como cualquier viaje de trabajo, me resultó un viaje de un proyecto a San José (Costa Rica) y pues decidí no darle muchas vueltas al tema de los tiquetes y comprarlos en Avianca. Ls cuento que no son baratos, pero pensando en el tema de las millas, la atención y la comodidad, pues me fui por lo seguro.

La primera sorpresa me la llevé cuando decidí llegar temprano y me presenté en counter de Avianca en la sección de Business. Me atendió un empleado de Avianca que me preguntó por mi destino, y cuando le comenté que iba para Costa Rica me dijo “Señor, ese vuelo no es con Avianca, sino con Taca” Me extrañó mucho la respuesta porque yo le había pagado a Avianca en una de sus oficina y eso sumado a la gran campaña publicitaria de Avianca Taca, pues me habían hecho pensar que no iba a oír una razón de esas, pero también entendí que si ellos le dicen a uno que le toca caminar todo el aeropuerto con su maleta, uno no tiene muchas opciones, así haya pagado un tiquete en “primera clase”. Hagamos corto el cuento: Taca no había abierto la atención del vuelo y no lo iba a hacer hasta 2 horas y 45 minutos antes de la hora del vuelo (si uno debe llegar 3 horas antes, ¿por qué ellos no atienden antes?) Cuando le requerí una explicación me dijo sonriendo “Avianca y Taca no son la misma compañía!!” yo quedé frío! Le dije que yo había comprado mis tiquetes en Avianca y que me parecía el colmo que ellos no me hubieran avisado y el empleado con una sonrisa más grande me respondió que en el tiquete decía “operado por Taca” y que eso significaba que solo Taca me podía responder.

Una pregunta: Hacen toda una campaña anunciando la gran alianza Avianca Taca, para que a la hora de viajar le den a sus pasajeros respuestas como la que me dio este empleado: “señor si quiere quejarse, hágalo, pero no hay nada que hacer” Yo no sé bien del tema legal de la publicidad engañosa, pero si sé desde Mercadeo, que esto destruye una marca!! Realmente nunca entendí como toda la gran campaña de publicidad y la gran idea de los empresarios y de los directivos detrás de estas compañías, se caen y pierden toda su fuerza en la atención de un counter.

Además de generar un mal rato y crear dudas, este tipo de experiencias generan un rechazo hacia las marcas y hacen que las personas sientan que los defraudan. Ahora bien, este tema es importante? Claro que lo es!! Los gerentes de marca y de mercadeo tienen que asegurar la implementación de sus estrategias no solo hasta que salen los comerciales. Deben asegurarse de que todos los empleados de la compañía entregan el mensaje de la marca y el valor agregado que se diseña para el consumidor.

miércoles, 22 de junio de 2011

Historias de padres e hijos

Daniel Pérez Pérez

@Danielperez

Director Comercial Views Colombia

Dentro las la últimas compras que se investigan en el sistema de información diaria Consumer Track Raddar – Views Colombia, la mayoría de las menciones de los entrevistados se refieren a alimentos. Pero surge una categoría diferente en el 5to lugar: Los pañales! Este mes nos detuvimos a revisar muy bien este comportamiento y hemos encontrado que existe un fenómeno bastante interesante en Colombia con los pañales y es que con frecuencia se compran individualmente. Si, de a uno en uno. Claro que no ocurre esto en los supermercados ni en las grandes cadenas; para esos canales sus ventas se realizan en unos paquetes de varias unidades. Pero cuando la mirada se dirige hacia las tiendas de barrio, se encuentra que la compra de pañales individuales tiene una gran acogida dentro de este canal (Fuente: Consumidor de Pañales – Views Colombia, 2010)

Mi hijo Esteban utilizará en promedio durante 29 meses 4 pañales por día. Eso nos da un total de 3.500 pañales hasta que llegue el momento de dejarlos de usar. Eso es un gasto total de 1 millón 980 mil pesos que tendrá que hacer una familia para pagar la dotación total de pañales de un niño desde su nacimiento hasta que aprenda a ir al baño. Nada despreciable. Y de este gasto una parte queda también en las tiendas de barrio. En las casi dos veces que se visita una tienda de barrio al día por parte de sus clientes, deberán comprar los 3 o cuatro pañales que necesitan.

El #retodemercadeo consiste en diseñar productos y empaques para que los consumidores logren satisfacer sus necesidades. Conocer las micro tendencias de los mercados y el comportamiento de los consumidores ayuda no solo a anticipar a la competencia sino a dejar completamente satisfecho a ese consumidor o comprador.

Cuando se habla de marcas, Pequeñin (Familia sancela) y Huggies (Kimberly Klark) aparecen como las marcas más mencionadas en la última compra de pañales (Fuente: Consumer Track Raddar – Views Colombia) con un 33,45% y un 25,55% respectivamente. No lejos en el tercer lugar esta Winny (Tecnoquimicas) con 22,07%. Cuando los datos se analizan por ciudad, podemos tener algo claro, Medellín es más afín a la marca pequeñín, muy por encima de otras ciudades.

Al final, en esta categoría, lo importante es disponibilidad y recordación. Pues cuando necesito pañales los necesito, y a pesar de tener una marca que prefiero, pues debo comprar los pañales para Esteban pase lo que pase. Es decir que las variables de desempeño que se deben monitorear son que no existan agotados y la recordación de marca en el comprador. Con esto la lucha por los puntos de share puede ser más efectiva.

¡Mamá me siento maluquito!

Samir Antonio Campo Escudero


Esta es una de las frases más escuchadas por estos días en todo el país debido a que desde octubre del año pasado tenemos abierto el cielo y desde entonces no ha parado de llover en Colombia, y es eso lo que desde la política de salud pública se conoce como la modificación del perfil epidemiológico no solo de las ciudades, sino del país en general.

De eso somos víctimas todos, especialmente las mamás de los niños entre 0 y 10 años que desde entonces no cesan de llegar a las salas de urgencias de muchos centros prestadores de servicios de salud en el país con los síntomas propios de las enfermedades respiratorias; y haciendo parte de ese grueso social, mi esposa y yo no fuimos la excepción.

Mi hijo de 8 años, en una tarde de domingo después de haber salido a jugar fútbol durante parte de la mañana, pronunció la famosa frase terminado el almuerzo, ante lo cual mi esposa en su amplio conocimiento del cuerpo humano y de su hijo de paso, con solo tocarle las manos diagnosticó una fiebre que no paro durante toda la noche; y que mantuvo al “príncipe de la casa” no solo indispuesto, sino también a su mamá en especial, pendiente de cualquier tipo de evolución.

No en mejores condiciones la situación, nos vimos en la obligación de visitar a la clínica que atiende todas nuestras urgencias de un tiempo para acá: La Clínica del Country. Tal como estaba presupuestado, las urgencias pediátricas estaban a reventar y muchos niños como mi hijo, que compartían casi sus mismos síntomas entre la impaciencia y el llanto nos hacían pensar que la jornada estaría más larga que lo presupuestado.

Llegado el triage, la enfermera que nos atendió nos notificó que el turno de consulta con el pediatra tenía un retraso promedio de 2 horas ante lo cual la fiebre de Juan, abandonó la ciencia para entrar en la dinámica de las abuelas con las compresas de agua fría y las maravillas del dolex.

Habiendo pasado una hora de espera una funcionaria de la unidad de servicio al cliente de la clínica apareció mencionando el nombre de mi hijo, diciéndonos que por falta de espacio en esa zona nos desplazarían a otra unidad de consulta adecuada en el segundo piso de la carrera 16, donde después de 10 minutos de espera un amable médico atendió con toda la paciencia y calidez no solo las dolencias de un niño de 8 años, sino la angustia e incertidumbre de un padre inexperto y de una mama “intensa”.

Manejar clientes resulta complejo, pero más complejo aún resulta darles manejo a clientes con demandas tan específicas y sensibles como las que produce el detrimento de la salud. La Clínica del Country ha entendido claramente eso y ha trabajado siempre por buscar el mayor grado de comodidad posible de sus clientes y usuarios, espero que con el tiempo eso se siga manteniendo y sirva de ejemplo para muchas instituciones prestadoras de servicios de salud que deben entender que quien consulta es más que un número de historia clínica y posiblemente más que una mamá intensa