lunes, 20 de febrero de 2012


Daniel Pérez Pérez
Director Comercial ViewsColombia
daniel.perez@views.co

Creo que muchos desde la vida empresarial y corporativa, no has tocado entender el tema de los Call Centers y a algunos nos ha tocado contratar estos servicios. En teoría, son una gran ayuda para las organizaciones pues se encargan de manera eficiente de la comunicación con los clientes, ayudan a cobrar, vender, recordar, cosas a los clientes de manera masiva y rápida. Cuentan con una gran cantidad de personas entrenadas en el oficio de comunicar, disponen de programas que automatizan la tarea de llamar, en fin, parece que fuera de otra era. Pero creo que ha llegado la hora de re-pensar lo que se hace y cómo hace desde las directivas de mercadeo.
Esta semana tuve dos experiencias que definieron esta columna. Las dos desastrosas, pero para ser sincero, no son las peores que he tenido al hablar con estos call centers.
Un día me llama un personaje identificándose como del Citi Bank a cobrarme. Yo le digo que por favor revise bien en la información que tiene pues ya he cancelado. “yo no puedo revisar esa información” Bueno, hasta ahora todo parece normal, (solo basta aclarar que el atraso se debe a que las cuentas del Citi nunca me han llegado a la dirección que yo di para que me llegaran y por eso siempre cabe la posibilidad de que el pago se haga uno o dos días después de la fecha de corte) Después de esta llamada, siguieron 9 llamadas más durante el día. De las 9 veces que me volvieron a llamar comunicándome la misma información y recitándome la misma retahíla, 6 veces se trataba de la misma persona que me había llamado la primera vez. Mi deuda era de 28mil pesos. Creo que en llamadas a mi celular se gastaron más dinero que el que debía yo.
La segunda ocasión fue con Movistar. En la compañía en la que trabajo se pagó la factura de todas las líneas de celular, 20 en total. Pero resulta que Movistar el mismo día en que se pagó, debitó de una tarjeta de crédito que se había dado como respaldo unos meses antes para el servicio de raoming internacional, el total de la cuenta de la compañía. Hasta acá esto parece una historia más del desorden de los operadores de telefonía celular. Pero resulta que se quedaron más de mes y medio. Pero bueno, esa pelea ya se está dando como debe ser. Pero lo realmente impresionante es como en ocasiones se hablaba más de 3 veces con el Call Center de Movistar y nos entregaban información errada; cada llamada se demoraba en promedio 30 minutos y al final, no se había solucionado nada del problema.  
Señores empresarios, gerentes y Directores de las empresas. Contratar a un Calll Center para que ayude a su empresa, no basta. Como ven (y estoy seguro de que no son las únicas historias de este estilo) son esos Call Centers los que están precisamente destrozando su imagen y su servicio al cliente. Y señores gerentes de los Call Centers, hay que ser responsables. Deben hacer la tarea de manera adecuada y con criterio. No basta con contestar el teléfono o activar algún software para que marque automáticamente. La atención que se presta en esos momentos en los que un consumidor llama a una línea de contacto es vital para la relación de la persona con la marca. Deben ser cuidadosos, profesionales y responsables. 

Las mujeres de Cali
Columna La Republica
Consumer sábado 8 de octubre
Sebastian Restrepo Herrera

Que las caleñas son como las flores, eso no hay quien lo discuta. Si les queda alguna duda hay un blog dedicado a estas hermosas mujeres, para que entiendan porqué son como las flores. Ellas son bastante particulares; al hacer memoria de una parte de la familia que alguna vez visité en el valle, recordaba su forma de hablar, su forma de expresarse y hasta alimentos particulares como lo son el Champús valluno con Pandebono, y el Cholado; (de obligatoria presentación al visitante) que hicieron gracias a ellas y su hospitalidad un viaje inolvidable.
Como ven son un excelente partido, pero tranquilos que tan solo el 28% de ellas están casadas y el 34% declara estar solteras, es decir que de cada 10 caleñas que conozca tiene 3 oportunidades de conocer a la mujer de su vida.
Todas estas particularidades también se encuentran reflejadas en los resultados del Consumer Track de este sábado, donde el tema de estudio y en honor a ellas fueron las mujeres de Cali. Este tipo de consumidor como veremos en próximas columnas comparativamente en esencia no es muy diferente del resto de las colombianas, pero si existen sutiles diferencias que la hacen única e inigualable.
Según los resultados del estudio de la alianza Views Colombia-Raddar CKG, las caleñas a la hora de ir a hacer sus compras, prefieren mayormente los supermercados y los almacenes de cadena, sin olvidar que en segundo lugar de encuentra el canal tradicional como lo es la tienda de barrio. Esto se explica mayormente al observar como es la composición de los gatos siendo alimentos el rubro a cual más destinan dinero, seguido de gastos varios y vivienda.  
Al abrir estas categorías generales encontramos que los productos que más consumen están repartidos en las categorías de gastos varios y alimentos. el arroz, el detergente y la leche son las mayores menciones al preguntarles por la última compra, dejando a la carne la gaseosa y la leche al final de este ranking.
Ellas hacen en efectivo el 96% de gastos, y un 2% a crédito, esto por el hecho de ser la mayoría compras frecuentes de bajo desembolso. además las caleñas buscan mayormente la calidad en lo que compran mayormente por encima de la necesidad y el gusto o la costumbre, por ello se entiende que a las marcas que les comprarían cualquier producto son Colgate, Roa y Ariel, sinónimos de calidad y pureza.
sin embargo, cuando se indaga en la frecuencia de visitas al centro comercial se encuentra que al tener la información por días al mes este consumidor va entre 1 y 5 días a este lugar de comercio, respaldado por la cantidad de pares de zapatos que declaran tener que esta entre 3 y 10.



EN BUSCA DE ZAPATOS DE CALIDAD
Sandra Milena Ortiz
Mistery Shopper Corner
La Republica
Sandra.ortiz@raddar.net

Hace unas de semanas, decidí comprar unas botas. Obviamente, no sólo buscaba un color específico, sino un producto cómodo,  de excelente calidad y a buen precio. Después de ver varias propuestas, decidí adquirirlas en Santorini; el diseño me gustaba y me sentía tranquila por las buenas referencias que tenía de la marca y la atención que me habían ofrecido; en ese momento vi otro modelo de zapatos; el cual, después de una discusión entre si llevar o no llevar dos pares, tomé la decisión de comprar.  A pesar de la suma gastada en tan sólo un día, salí feliz, pues sabía que había adquirido un producto de calidad, que compensaba el costo de oportunidad que éste gasto implicaba para el resto de mes.
Sin embargo a los pocos días, esta felicidad se fue desvaneciendo. No había usado las botas más de dos veces y, unas ya tenían roto el cuero y las otras estaban llenas de manchas blancas, las cuales las hacían ver viejas. Viendo esta situación y evaluando la inversión que había hecho, fui  al almacén para su respectiva garantía; mi primer asombro fue que el proceso se demoraba quince días - el cual es un periodo muy largo para una mujer que acaba de adquirir zapatos y obviamente sólo quiere usar esos. Después de 20 días de espera me lleve mi segunda sorpresa; me dieron un bono por las primeras botas y la misma vendedora del almacén me aconseja no redimirlo por las mismas pues esto iba a suceder de nuevo, es decir: ¿Este modelo tenía problemas de diseño y calidad? y aun así ¿lo seguían vendiendo? 
Con el otro par la situación empeoró y con ello mi decepción con la marca; pues después de tanta espera, me entregaron las botas iguales, sin una explicación del supuesto proceso de calidad que les habían realizado; los vendedores no supieron dar respuesta a ello dándome un único comentario: “este tipo de cuero es así y su tratamiento hace que se vea de esta forma”, es decir, que  sabiendo que después de un par de posturas el cuero se pondrá así, no lo informan al cliente. Después de la espera y una alta inversión, me tuve que conformar con unas botas viejas y feas.  ¡Y esto no fue lo que compré!
Más allá de la situación presentada con las botas y si es o no un aspecto natural del cuero, pienso que Santorini debe informar a sus compradores, antes de adquirir el producto, que es lo que puede suceder, y es allí cuando el cliente debe tomar la decisión. También, debe mejorar sus procesos de calidad, para darles un mejor servicio a sus compradores. Hace un mes, no sólo perdieron un cliente VIP, perdieron tres, pues dos amigas me acompañaron en todo el proceso.

EL MARKETING DE ARMANDO
Saira Samur Pertuz
Mistery Shopper Corner
La Republica
saira.samur@raddar.net

En estos días por motivos laborales, tuve que desplazarme hasta donde un cliente de la oficina en pro del desarrollo de ciertas actividades que requerían la colaboración y el trabajo conjunto con funcionarios de dicho lugar. La secretaria está ubicada en un lugar bastante distante y diferente a mi lugar habitual de trabajo, la primera ubicada en la 26 y este último en la 116. Pero esta columna más allá de señalar unas coordenadas, busca mostrar la diversidad y con ello las sorpresas que uno se llevan cuando frecuenta sitios nuevos en esta enorme ciudad.
Pues bien, normalmente en mi hora de almuerzo cuento con una gran variedad de delicias gastronómicas que de acuerdo con el sector en donde se ubica mi oficina, los precios son algo elevados ya que los restaurantes que la rodean, son de cierto prestigio o bien son grandes cadenas que por marca y calidad tienen un mercado ya establecido, y los comensales tienen claro y están de acuerdo  con los márgenes de precios ofrecidos. Evidentemente, este mismo panorama no está presente en las zonas aledañas a la oficina de dicho cliente, aquí también se puede encontrar una amplia variedad gastronómica, pero también una amplia variedad de precios, y por obvia razones de calidad.
De este forma, el martes dado mis antojos de comer pescado o algún tipo de comida de mar nos dirigimos al restaurante Quilichao, el cual lo recomendó una de mis nuevas compañeras. La primera sorpresa, el precio, un almuerzo con pescado, arroz de coco, patacón y jugo al gusto $8.500, un precio bastante económico para la clase comida y sobre todo para mí que por ese tipo de comida usualmente pago muchísimo mas. Segundo, la atención, no conforme con el precio el mesero, llamado Armando,  al ver que no consumí el caldo que ofrecían, me obsequio otra porción más de pescado y como si fuera poco, dado que mi ansiedad al ver un plato de arroz con coco era incontrolable pedí una porción adicional, y Armando con el mayor de los gusto me la obsequio con la condición “de que se siente en el mismo sitio y venga todos los días”, lo primero no es difícil de cumplir, lo segundo, lastimosamente para mi es complicado. Al final, pague por un almuerzo y medio el precio de uno normal, y rematamos con manjar blanco por solo $500.
Decidí colocarle el marketing de Armando, porque más allá del precio y más allá de sus obsequios la atención y el interés porque el cliente vuelva, son 2 variables que cautiva y ejercen gran impacto sobre los consumidores. Muchas veces, las campañas para consolidar una imagen y para promocionar una marca, no son eficientes o bien pueden ser potencializadas con pequeños detalles que hagan sentir al cliente especial. La verdad me considero una persona exigente en términos culinarios sin mencionar que soy quisquillosa y un tanto elitista, pero Armando me cautivo y sin importar la ubicación, el sitio o la distancia, con gusto volvería a sentarme en la misma mesa para disfrutar de un exquisito plato y de una impecable atención. 

Daniel Pérez Pérez
Director Comercial Views Colombia
@Danielperez

EL PAISA ES EFECTIVO
Los paisas son dicharacheros, avezados, aman su tierra y son un gran ícono de la cultura colombiana. A diferencia de muchas regiones, son pocas las que han logrado que su región le ponga el apodo a las personas. Todos en nuestro haber tenemos al menos un amigo al que le dicen “el paisa”; Es más, yo tengo uno que no es paisa, sino rolo, pero que por vivir en Medellín se ganó el apodo de “Paisa Farsante”.  Pero los hombres paisas tienen muchas particularidades cuando los miramos desde la perspectiva del mercadeo. Analicemos un poco su comportamiento como compradores.
Cuando hablamos de la forma de pago de los hombres paisas, es puro efectivo! El 92,9% de los hombres de Medellín entrevistados en el Consumer Track Raddar – ViewsColombia manifiestan haber pagado su última compra en efectivo.
Son aproximadamente un millón quinientos mil hombres que viven en Medellín. Y parece que tienen unos comportamientos bastante claros en cuanto a su hábito de comprar. Por ejemplo, prefieren las tiendas y en segundo lugar los Almacenes de Cadena para realizar sus compras. El principal motivador para su última compra fue la Necesidad o que se le había acabado (37,96%)
Dentro de las últimas compras figuran entre las primeras marcas Colanta, Sony y Nike en su orden. Cuando van a un centro comercial a comprar, principalmente compran Ropa (17,83%) y calzado (13,61%). También encontramos que según nuestro Consumer Track Raddar – ViewsColombia, los hombres de Medellín son menos amigos de salir a comer a restaurantes. Esto lo podemos ver si comparamos el 41,51% de hombres costeños que acostumbra a ir de 2 a 4 veces por semana a restaurantes, contra el 28,73% de hombres paisas que tienen este mismo comportamiento.
Estos datos, sumados a los que hemos venido publicando sobre los hombres y las mujeres de las diferentes regiones, constituyen una información clave a la hora de realizar proyecciones, elaboran planes de mercadeo e idear estrategias para conquistar a nuestros compradores.



LOS HOMBRES DE CALI
Columna La Republica
Consumer Sábado 24 Septiembre
Sebastian Restrepo Herrera

Cali pachanguero, luz de un nuevo cielo… y del cielo Cali la sucursal. La mayoría de colombianos conocemos esta canción que se escribió en honor a esta bella ciudad, interpretada por el Grupo Niche. Como sucursal del cielo, Santiago de Cali, es una de las principales ciudades de Colombia situada al occidente, siendo la tercera más poblada del país después de Bogotá y Medellín.
En esta oportunidad se decidió perfilar a los hombres de esta ciudad, desde los resultados obtenidos del Consumer Track esfuerzo de la alianza Views Colombia – RADDAR CKG, que se hace de manera diaria en las principales ciudades del territorio nacional.
Los hombres de Cali, reparten sus ingresos principalmente en 3 categorías, alimentos, gastos varios y vivienda, siendo estos tres el general de los colombianos sin diferencias significativas comparativamente. Ellos hacen el 93% de sus compras en efectivo como forma de pago, y tan solo el 5% las hacen a crédito.
Según resultados de última compra, la tienda de barrio y los supermercados son los que más se frecuentan a la hora de consumir, esto explicado por los gastos destinados a alimentos y gastos varios, que se consiguen mayormente en estos canales incluidos los almacenes de cadena. Los Centros Comerciales  que más frecuentan son la 14, Unicentro y Chipichape; frecuentándolos de 1 a 5 días al mes. Las razones de compra de este colectivo están basadas mayormente  en la necesidad calidad y gusto, como se declara a las razones de compra.
En cuanto a frecuencia de compra, estos tienden a ir mayormente de manera mensual a comprar aunque están muy cercanos a las compras de manera quincenal y semanal, tan solo el 8 % declara hacerlas de manera diaria.
Al observar los datos arrojados por el estado civil de estos personajes, se encuentra que el 38% de ellos son solteros el 24% dice estar casado y el 18% declara estar en unión libre.
Finalmente, las marcas que más quieren los hombres de Cali con Colgate, Nike y Adidas, siendo Colgate una de las marcas más importantes para los consumidores colombianos, por los sinónimos a los que está relacionada, como salud e higiene.

Mystery Shopper Corner
Colaboración para la Republica
Por: Camilo Andrés Hernández Forero


EN BUSCA DE UN BUEN ESPECTACULO


Como la mayoría de la población Colombiana, soy aficionado al deporte más popular en nuestro país, el futbol. Soy fiel hincha de la selección Colombia y no podía dejar pasar la oportunidad de asistir al evento futbolístico más importante celebrado en la historia de nuestro territorio, el mundial de la FIFA sub 20.

La compra de las boletas fue un proceso eficiente el cual se realizó  a través de la empresa encargada de la boletería del estadio, Tu boleta. Con mi papa adquirimos dos abonos en los puestos, H84 y H85, Occidental Alta, Sector 6; ubicación muy privilegiada dentro del escenario. Pero en el primer partido, cuando fuimos ubicados en nuestros puestos nos dimos cuenta de un inconveniente que nunca se nos comentó; enfrente de nuestros asientos estaban todas las cámaras de televisión obstruyendo nuestra visión del partido por lo menos en un 30 %.

Frustrados por este inconveniente hablamos con el representante de Tu boleta en el estadio, el cual gracias a la reiteración por parte de los otros asistentes al estadio que tenían la misma ubicación, decidió devolvernos el 50 % de la boletería de ese día con la promesa de devolver igualmente la mitad del dinero restante del abono en el transcurso de la semana, y cambiarnos de puesto  a una ubicación que no era la que habíamos comprado, donde estábamos expuestos a la lluvia bogotana.

En el transcurso de la semana siguiente al partido celebrado, nos dirigimos a las oficinas de tu boleta donde nadie nos pudo atender porque desconocían de nuestro caso. Acto seguido a esto, escribimos un correo electrónico al represéntate de tu boleta, sin obtener ningún tipo de respuesta efectiva.  Al ver esto manifesté mi insatisfacción en el grupo de facebook de la empresa donde nos sugirieron presentar nuestro caso a servicio  al cliente a través de un correo electrónico, lo cual hicimos pero de igual manera sin tener ninguna respuesta. Siendo este el momento en que no he tenido respuesta, a causa del mal servicio de Tu Boleta.
En vista al auge de eventos que se viene presentando en el país, las empresas encargadas de la organización de la silletería y boletería de estos, deberían asegurarse en realizar una mejor preparación y estudio de los escenarios, para ofrecer un buen servicio a sus clientes, el cual esté de acuerdo al nuevo estatuto del consumidor que entrara en vigencia dentro de 6 meses, de no querer verse involucrados con la violación de los derechos del consumidor Colombiano.